¿DEBEN PREOCUPARTE LOS GASES?


Los gases hacen parte de la digestión de tu hijo, pueden ser consecuencia de que tome mucho aire al comer o llorar y es normal que se produzcan si incluyes nuevos alimentos en su dieta. Mientras gane el peso esperado para su edad, se alimente bien y sus heces sean normales, no debes preocuparte. La intolerancia a la lactosa que es una situación temporal en la cual el intestino en desarrollo tiene problemas para digerir la lactosa y también puede causarlos. Esto puede ocurrir después de una enfermedad estomacal como diarrea.

Es importante que no aguante las ganas de ir al baño y que lo ayudes a controlar el estreñimiento infantil si lo presenta, pues en estas situaciones puede que al permanecer más tiempo en el intestino, las heces se fermenten y generen más gases de lo habitual.

Si se juntan dolor de estómago y gases, puedes ayudarlo con un masaje en su barriguita, o poniéndolo boca abajo sobre tu regazo moviendo tus piernas hacia arriba y hacia abajo suavemente. Si los síntomas no mejoran, con frecuencia la diarrea es causa de irritabilidad, el niño ha tenido dolor continuo por más de una hora o sientes que algo no usual pasa con su barriguita, consulta con tu pediatra para descartar intolerancia a la lactosa, alergia a ciertos alimentos u otros problemas.